En resumen 💡
¿Tiene las manos frías constantemente? Hay varias razones posibles: el síndrome de Raynaud, una mala circulación sanguínea, hipotiroidismo o deficiencia de hierro. El cuerpo protege sus órganos vitales reduciendo el flujo sanguíneo a las extremidades. El resultado: dedos entumecidos, pérdida de destreza y ralentización de la actividad.
Existen soluciones concretas: actividad física regular, corrección de las carencias y equipos de compensación térmica como los guantes calefactables G-Heat. Si tus dedos se vuelven blancos o azules, o si persisten el hormigueo y el entumecimiento, consulta a un médico sin demora.
Introducción
Febrero, 7:30 h. Estás esperando el autobús con las manos metidas en los bolsillos. A pesar de los guantes, sus dedos están rígidos e insensibles. Le resulta imposible desbloquear el teléfono. Conoce esta escena de memoria.
Pero el problema no se limita a la parada del autobús. Lo mismo ocurre en la oficina, en el coche, en casa. Sus manos siguen frías incluso cuando la temperatura es de 20 °C. Y, a estas alturas, ya no es una cuestión de clima. Es su cuerpo el que envía una señal.
¿Por qué? Porque el organismo tiene una prioridad: proteger el corazón y los órganos vitales. Cuando percibe una amenaza (frío, estrés, fatiga), corta el suministro de sangre a las extremidades. Las manos y los pies son lo último. Es un reflejo de supervivencia. Eficaz, pero incapacitante en el día a día.
En G-Heat lo vemos todos los días: profesionales de la construcción que pierden precisión, motociclistas con los dedos entumecidos, personas que padecen el fenómeno de Raynaud y no se atreven a salir en invierno. Nuestra misión es ayudarles a recuperar las mejores sensaciones. Literalmente.
Veamos juntos qué ocurre realmente en su cuerpo, cuándo hay que preocuparse y, sobre todo, cómo actuar.
Las principales causas de las manos frías persistentes

El síndrome de Raynaud: cuando la sangre abandona los dedos sin previo aviso
Imagínese: sale del supermercado y fuera hay 5 °C. En cuestión de segundos, sus dedos se vuelven blancos. Luego azules. Y luego llega el dolor cuando vuelve la sangre. Se trata del fenómeno de Raynaud.
En concreto, sus vasos sanguíneos se contraen de forma excesiva. La sangre deja de circular hacia las extremidades. Sus dedos se quedan sin suministro de oxígeno y calor. El frío exterior desencadena las crisis, pero el estrés y la ansiedad también son suficientes.
Este trastorno vascular afecta al 5-10 % de la población francesa. Y no se reduce a «tener un poco de frío en las manos».
- A quién afecta: generalmente a mujeres de entre 15 y 40 años
- Qué desencadena las crisis: exposición al frío, estrés emocional, cambios bruscos de temperatura
- Cuánto tiempo dura: de unos minutos a varias horas, según la gravedad
«La ropa calefactable no es un gadget, es una herramienta. Nuestro objetivo es que el tiempo nunca más sea una razón para dejar de hacer algo antes de terminarlo. »
— Édouard Castaignet, director general y cofundador de G-Heat
Mala circulación sanguínea: el cuerpo hace una selección
Tu organismo funciona como un sistema de calefacción central. Cuando baja la temperatura, reduce el flujo hacia las partes secundarias (manos, pies) para mantener caliente el salón (corazón, órganos vitales).
Se trata de un estrechamiento de los vasos sanguíneos periféricos. Es un reflejo normal. El problema surge cuando se vuelve permanente: la sangre no circula bien hasta las extremidades, incluso cuando no hace frío.
Hay varios factores que agravan este fenómeno:
- El sedentarismo: cuanto menos se mueve, menos eficaz es su circulación sanguínea
- La hipotensión: una tensión demasiado baja reduce la fuerza de propulsión de la sangre.
- El tabaco: provoca una contracción crónica de los vasos sanguíneos.
El hipotiroidismo: cuando el motor interno funciona a ralentí
La tiroides es el termostato del cuerpo. Si funciona a ralentí (hipotiroidismo), el organismo produce menos calor. Resultado: tienes frío en todo el cuerpo, pero sobre todo en las manos y los pies.
Los síntomas que acompañan a esta sensación de frío son reveladores: fatiga crónica, aumento de peso inexplicable, piel seca. Un simple análisis de sangre permite detectar este trastorno. Cuando se confirma, un tratamiento hormonal mejora significativamente la temperatura corporal en pocas semanas.
Manos frías: ¿cuándo hay que preocuparse?
Señales de alerta que no deben ignorarse
Tener las manos frías de vez en cuando es normal. Tener las manos frías constantemente y presentar otros síntomas es diferente.
Esto es lo que debe alertarle:
- Cambio de color: los dedos se vuelven blancos, luego azules y luego rojos
- Hormigueo persistente o entumecimiento prolongado en las extremidades
- Pérdida de sensibilidad: ya no sientes lo que tocas.
- Fatiga crónica acompañada de sensación de frío (posible anemia o hipotiroidismo).
- Heridas que cicatrizan lentamente en los dedos de las manos o los pies.
Cada uno de estos síntomas puede indicar un trastorno de la circulación sanguínea en las extremidades que requiere atención médica.
Raynaud primario o secundario: dos realidades diferentes
El Raynaud primario es la forma más común. No hay enfermedad subyacente, los ataques son moderados y no hay daños duraderos. Afecta principalmente a mujeres jóvenes y se maneja bien en el día a día con los reflejos adecuados.
El Raynaud secundario es otra cosa. Está relacionado con patologías autoinmunes (esclerodermia, lupus). El estrechamiento de los vasos sanguíneos puede llegar a ser lo suficientemente grave como para dañar los tejidos. La edad de aparición, la intensidad de los episodios y la presencia de otros síntomas marcan la diferencia. Un examen médico completo, que incluya incluso capilaroscopias, permite establecer el diagnóstico correcto.
Cuándo consultar a un médico
Acuda al médico si el frío en las manos va acompañado de fatiga inexplicable, dolores articulares o alteraciones en la piel. La aparición de este trastorno después de los 40 años es una señal especial: puede revelar un problema vascular o una diabetes incipiente.
Otra señal que hay que tomar en serio: si solo afecta a una mano. Un problema unilateral apunta a una causa vascular localizada. Su médico puede prescribirle un análisis de sangre para evaluar su nivel de hierro, la función tiroidea y la fórmula sanguínea, con el fin de identificar la causa exacta.
⚠️ Punto de atención: los dedos que se vuelven blancos y luego azules de forma recurrente no son insignificantes. Este fenómeno puede indicar un Raynaud secundario relacionado con una enfermedad autoinmune. Un retraso en el diagnóstico puede provocar complicaciones vasculares graves. En caso de duda, una capilaroscopia realizada por un angiólogo evalúa el estado de sus microvasos en menos de 30 minutos.
Leer también: ¿Por qué siempre tengo sensación de frío en las piernas?
Anemia y deficiencias: cuando la sangre carece de combustible
El hierro, el combustible n.º 1 de los glóbulos rojos
El hierro es lo que permite que la sangre transporte oxígeno. Sin él, los glóbulos rojos funcionan a vacío. Los tejidos de las manos y los pies, que ya se encuentran al final de la cadena, son los primeros en sufrir la falta de suministro. Aparece la sensación de frío en las extremidades.
La deficiencia de hierro (anemia ferropénica) afecta especialmente a las mujeres en edad fértil, a los deportistas de resistencia y a las personas que siguen una dieta restrictiva. Los síntomas aparecen progresivamente: palidez de la piel, dificultad para respirar al hacer esfuerzo, uñas quebradizas.
- Fuentes principales: carnes rojas, vísceras, lentejas, espinacas
- Consejo para una mejor absorción: combine el hierro vegetal con vitamina C para mejorar su asimilación.
- Qué hay que evitar: té y café durante las comidas, ya que reducen la absorción de hierro en un 60 %.
Vitaminas B12 y B9: aliadas de su circulación
Las vitaminas B12 y B9 producen glóbulos rojos. Sin ellas, el cuerpo produce glóbulos malformados, demasiado grandes, incapaces de circular por los pequeños vasos sanguíneos de los dedos de las manos y los pies.
La B12 se encuentra principalmente en los productos animales. Por lo tanto, los veganos están especialmente expuestos. Los síntomas van más allá de las manos frías: hormigueo en los dedos, trastornos del equilibrio, dificultades de concentración. Un análisis de sangre que incluya la dosificación de B12 y B9 permite detectar estas deficiencias antes de que se conviertan en un problema neurológico.
Detectar y corregir: los pasos a seguir
- El diagnóstico: análisis de sangre estándar (recuento de glóbulos rojos, ferritina, B12, folatos)
- Corrección alimentaria: proteínas animales, legumbres, verduras, cereales integrales
- Suplementos si es necesario: suplementos orales o inyecciones de vitamina B12 en casos de trastornos de absorción
- Seguimiento: por lo general, se necesitan entre 3 y 6 meses para restaurar las reservas de hierro y observar una mejora en la circulación sanguínea de las manos
Estrés y ansiedad: el frío que viene de dentro
¿Por qué se te enfrían las manos cuando estás estresado?
Entrevista de trabajo. Presentación ante 50 personas. Conflicto por teléfono. Tus manos se enfrían aunque la temperatura de la habitación sea de 22 °C. No es cosa tuya: es pura fisiología.
El estrés activa el sistema nervioso simpático. Reacción de «lucha o huida». El organismo redirige la sangre hacia los músculos y los órganos vitales. Tus manos y pies pasan a modo de ahorro. Si el estrés es crónico, esta contracción de los vasos se vuelve permanente. El cortisol, la hormona del estrés, amplifica el fenómeno al alterar la regulación vascular.
Técnicas sencillas para reactivar la circulación
Buenas noticias: el sistema nervioso se puede regular. Estas son las herramientas más eficaces:
- Coherencia cardíaca: 5 segundos de inspiración, 5 segundos de espiración, durante 5 minutos. Reduce la actividad simpática y favorece la dilatación de los vasos sanguíneos.
- Actividad física regular: la herramienta más poderosa. 30 minutos de caminata rápida entrenan al sistema cardiovascular para distribuir mejor la sangre hacia las extremidades
- Meditación y yoga: efectos comparables en la disminución del tono vasoconstrictor
Estas prácticas no sustituyen a un tratamiento médico. Pero para las personas cuyas manos frías están relacionadas con el estrés o un estilo de vida sedentario, suponen un gran cambio.
El estilo de vida moderno, enemigo de tus manos
Sedentarismo, pantallas, inmovilidad prolongada: el cuerpo pierde su capacidad de adaptación a las variaciones de temperatura. Añádele el tabaco (contracción crónica de los vasos sanguíneos) y una alimentación desequilibrada (que afecta a la fluidez de la sangre), y el cuadro se completa.
¿La buena noticia? A menudo basta con moverse para reactivar la máquina. Incluso con ejercicios sencillos: apretar y soltar los puños 10 veces, abrir los dedos en abanico. Esto estimula el retorno sanguíneo y ayuda a calentar las manos rápidamente.
💡 Consejo práctico: ¿trabaja sentado todo el día (oficina, puesto de vigilancia, conducción)? Realice microactivaciones circulatorias cada 30 minutos: apriete los puños 10 veces y luego separe los dedos en abanico. Este sencillo gesto limita la disminución de la temperatura en las manos. Si lo combina con el uso de guantes calefactables G-Heat de baja intensidad, mantendrá su destreza durante periodos prolongados sin interrupción.
Soluciones concretas: cómo mantener las manos calientes
Muévase: su mejor aliado contra las manos frías
Treinta minutos de caminata rápida, natación o bicicleta son suficientes para estimular su sistema cardiovascular. La actividad física aumenta el flujo sanguíneo y favorece la creación de nuevos capilares en los tejidos. Sus vasos sanguíneos aprenden a dilatarse mejor. Su circulación mejora de forma duradera.
Para las personas que padecen el fenómeno de Raynaud: opte por ejercicios en un entorno templado. Y proteja sus manos durante la salida con equipos adecuados, como los guantes calefactables Confort+, cuyo aislamiento reforzado previene el choque térmico que desencadena las crisis.
Coma de forma inteligente: los nutrientes que calientan
Algunos alimentos actúan directamente sobre la calidad de su circulación sanguínea:
- Omega-3 (pescado azul, nueces): mejora la fluidez de la sangre
- Jengibre y canela: estimula la dilatación de los vasos sanguíneos
- Proteínas: generan más calor durante la digestión
Por el contrario, hay que tener cuidado con el exceso de cafeína: provoca una contracción temporal de los vasos sanguíneos y puede agravar la sensación de frío en las extremidades.
💡 Consejo práctico: para mantener una destreza perfecta sin sacrificar el calor, los guantes calefactables finos G-Heat son la solución ideal. Su efecto «segunda piel» le permite escribir en el teclado, manipular objetos precisos o utilizar una pantalla táctil, al tiempo que difunden un calor activo y suave. El compromiso perfecto entre protección y libertad de movimiento.
No te lo pierdas: ¿por qué tenemos frío en los pies?
Equipos térmicos: cómo elegir la herramienta adecuada
Por qué las tecnologías de calentamiento activo lo cambian todo
Olvídese de los calentadores químicos que calientan durante 20 minutos y luego se apagan en su bolsillo. Los dispositivos modernos incorporan filamentos de carbono que difunden un calor homogéneo, estable y controlable.
El principio es sencillo: el calor activo ayuda a que los vasos sanguíneos permanezcan dilatados. La sangre sigue circulando normalmente hacia los dedos, incluso a temperaturas bajo cero. Mantienes tu destreza. Continúas con tu actividad.
«La idea no es sobrecalentar el cuerpo, sino compensar exactamente lo que el entorno le quita para que siga funcionando con normalidad». »
— Gwenaël Fournet, experto en productos de G-Heat
¿Qué guante calefactor para qué uso?
Cada situación requiere una respuesta diferente. La gama G-Heat ha sido diseñada para eso:
| Uso | Modelo recomendado | Por qué |
|---|---|---|
| Frío intenso / Raynaud | Guantes calefactables Comfort+ | Calor potente + membrana cortaviento. Para dedos que se vuelven blancos rápidamente. |
| Ciudad / trayectos / entretiempo | Guantes calefactables Light | Ligeros y versátiles. La mano permanece ágil para actividad moderada. |
| Precisión / oficina / bricolaje | Guantes calefactables finos | Máxima precisión y sensibilidad táctil conservada. También pueden usarse bajo guantes de protección. |
Compatibilidad con su profesión: el criterio decisivo
Un equipo térmico no sirve de nada si se queda en la bolsa. Debe integrarse en sus gestos profesionales sin molestar.
Los guantes calefactables finos permiten manipular herramientas, utilizar pantallas táctiles y agarrar objetos con precisión. El modelo Confort+ está diseñado para profesionales expuestos al frío estático prolongado: obras, puestos de vigilancia, conducción. La autonomía de las baterías de litio de alta densidad alcanza entre 6 y 7 horas, según el modelo. Suficiente para cubrir gran parte de la jornada laboral sin interrupciones.
⚙️ La tecnología explicada: ¿por qué G-Heat calienta cada dedo individualmente? Imagine un radiador que solo calienta el pasillo, pero no las habitaciones. Eso es exactamente lo que hacen la mayoría de los guantes convencionales: calientan el dorso de la mano, pero no los dedos. Nuestros filamentos de carbono segmentados envuelven cada falange. El calor llega exactamente donde la sangre ya no llega. Eso es lo que marca la diferencia, especialmente para las personas que padecen el síndrome de Raynaud.
¿Por qué elegir G-Heat
G-Heat no promete «curar» el frío. Prometemos compensar lo que su cuerpo ya no puede hacer por sí solo, para que pueda continuar con su actividad.
- Compensación térmica activa: el calor se difunde allí donde la sangre ya no circula, directamente en contacto con cada dedo
- Autonomía de larga duración: baterías de litio de alto rendimiento VoltR (French Tech), hasta 7 horas de uso continuo.
- 3 niveles de intensidad: adapta la respuesta térmica a tu entorno y a tu nivel de actividad.
- Diseñado para el terreno: cada producto se prueba en condiciones reales: obra, montaña, moto, ciudad.
- Gamas especializadas: salud y bienestar (Raynaud, sensibilidad al frío), profesional (normas EPI), deporte y ocio (libertad de movimiento).
- Doble especialización en frío/calor: tecnologías Jade Cool y Tech Cool para el verano, calefacción activa para el invierno. G-Heat cubre las dos estaciones.
«Sobre el terreno, el mejor equipo es aquel que se olvida. Si ya no piensas en el frío, te concentras al 100 % en tu objetivo».
— Romane Benderradji, responsable de comunicación de G-Heat
Conclusión
Tener las manos frías constantemente no es una fatalidad. Es una señal. Tu cuerpo te dice que necesita ayuda para mantener su equilibrio.
El procedimiento es claro:
- Comprender: identificar la causa (fenómeno de Raynaud, mala circulación, deficiencia de hierro, hipotiroidismo, estrés)
- Consultar: realizar un chequeo médico para descartar cualquier trastorno grave
- Actuar: moverse más, cuidar la alimentación, gestionar el estrés
- Equiparse: compensar lo que el cuerpo ya no puede hacer por sí solo con equipos de termorregulación adecuados
G-Heat acompaña este proceso con tecnologías probadas sobre el terreno. Nuestros guantes calefactores, ropa calefactora y accesorios devuelven a tus manos el calor necesario para seguir trabajando, moviéndote y viviendo plenamente, haga el tiempo que haga.
Preguntas frecuentes
¿Cómo funcionan los guantes calefactores G-Heat?
Los filamentos de carbono integrados difunden un calor activo por todos los dedos, alimentados por baterías de litio recargables (7,4 V). Tres niveles de intensidad le permiten adaptar el calor a sus condiciones. La autonomía alcanza hasta 8 horas en modo económico. El control se realiza mediante un botón LED integrado en el puño (blanco, azul, rojo).
¿Son adecuados para el síndrome de Raynaud?
Nuestros guantes son especialmente adecuados para los trastornos circulatorios de las extremidades. El calentamiento integral de cada dedo compensa la disminución del flujo sanguíneo característica del síndrome de Raynaud. No se trata de un dispositivo médico, sino de una solución de compensación térmica que ayuda al cuerpo a mantener una temperatura funcional en las zonas donde la circulación sanguínea es insuficiente. Muchos usuarios recuperan su autonomía y comodidad en el día a día.
¿Qué talla debo elegir para mis guantes calefactables?
Consulte la guía de tallas en cada ficha de producto. Mida la circunferencia de su mano en la base de los dedos. Un ajuste preciso garantiza un contacto óptimo entre los elementos calefactores y la piel. Un guante demasiado grande crea bolsas de aire que reducen la transferencia de calor.
¿Puedo utilizarlos para trabajar al aire libre?
Nuestra gama profesional está diseñada para las exigentes condiciones del terreno: construcción, logística, trabajos al aire libre. Los modelos con certificación EN 388 combinan protección mecánica (cortes, abrasión) y calefacción activa. La autonomía cubre una jornada de trabajo en modo moderado. El corte preserva la destreza necesaria para los gestos técnicos.
¿Cómo debo cuidar mis guantes calefactables?
Tres reglas sencillas:
- Antes del lavado: retire siempre las baterías.
- Lavado: 30 °C como máximo, nunca en la secadora (el calor excesivo deteriora los filamentos de carbono).
- Almacenamiento fuera de temporada: baterías cargadas entre un 40 % y un 50 %, con una carga completa cada 3 meses para preservar la química del litio.
¿Qué garantía tienen los productos G-Heat?
Garantía de 2 años para los elementos calefactores y los tejidos. Baterías con garantía de 1 año (aproximadamente 500 ciclos de carga). Nuestro servicio de atención al cliente en línea está a su disposición para cualquier consejo sobre el uso, el mantenimiento o la orientación hacia el producto más adecuado a su perfil.
Referencias
[1] «Fenómeno de Raynaud», Assurance Maladie
[2] «Enfermedad de Raynaud», VIDAL
[3] «El fenómeno de Raynaud», Sociedad Francesa de Dermatología
[4] «Fenómeno de Raynaud», Manual MSD
[5] «Fenómeno de Raynaud y acrosíndromes», Hospital Americano de París



