En resumen 💡
Para vestirse adecuadamente para esquiar, adopte el sistema de las 3 capas:
- una primera capa transpirable de lana merina o sintética en contacto con la piel
- una capa intermedia aislante tipo polar o plumón
- una tercera capa impermeable y cortavientos.
Completa este conjunto con accesorios técnicos adecuados (guantes, gorro o casco, calcetines de esquí, gafas) y evita por completo el algodón, que retiene la humedad y acelera el enfriamiento del cuerpo.
Introducción
En la montaña, el cuerpo humano se enfrenta a una ecuación térmica compleja. Entre las temperaturas que bajan 6 °C cada 1000 metros de altitud, el viento gélido del telesilla y el intenso esfuerzo físico que genera sudoración, tu ropa debe hacer frente a exigencias contradictorias. Una indumentaria mal pensada atrapa la humedad contra la piel, provoca un enfriamiento rápido en cuanto se detiene el esfuerzo y convierte su día de esquí en una prueba de resistencia al frío. Cada invierno, miles de esquiadores fracasan, no por falta de motivación, sino por falta de preparación en cuanto a la indumentaria.
En G-Heat, nuestra experiencia francesa en termorregulación activa se basa en una simple convicción: el confort térmico no es un lujo, es la condición para el rendimiento y el disfrute en las pistas. Esta completa guía le ofrece los consejos técnicos indispensables para comprender el sistema de capas, elegir bien los materiales y proteger cada parte del cuerpo contra los elementos. Objetivo: ayudarte a mantener tu equilibrio corporal desde el primer telesilla hasta la última bajada.
El sistema de 3 capas: la base de tu protección térmica para esquiar
Comprender el principio de la superposición de prendas
El sistema de 3 capas es la respuesta técnica más eficaz a las variaciones térmicas que se producen al esquiar. Su principio se basa en una lógica fisiológica: el cuerpo transpira durante el esfuerzo y se enfría rápidamente al detenerse, especialmente al subir en telesilla.
En lugar de llevar una sola prenda gruesa, la superposición de tres capas con funciones distintas permite evacuar la humedad, conservar el calor y proteger contra el viento y la nieve. Este sistema también ofrece una valiosa adaptabilidad: puedes quitar o añadir una capa según la intensidad de la actividad y las condiciones meteorológicas del día.
- Capa 1 (base): evacuación del sudor, contacto directo con la piel
- Capa 2 (intermedia): aislamiento térmico, retención del calor corporal
- Capa 3 (externa): protección contra el viento, la nieve y el agua
La primera capa: evacuar la humedad para mantenerse seco
La primera capa es sin duda la más subestimada y, sin embargo, la más determinante. En contacto directo con la piel, esta prenda interior técnica debe evacuar la humedad producida por el sudor hacia las capas superiores.
Si esta función falla, la humedad queda atrapada contra el cuerpo y el enfriamiento se acelera peligrosamente tan pronto como disminuye el esfuerzo. Para un confort térmico absoluto, recomendamos nuestro conjunto Top Cozy y Legging Cozy.
Diseñados como una segunda piel calefactora, combinan la suavidad de un tejido transpirable con una tecnología de termorregulación activa, lo que garantiza que te mantengas seco y caliente, incluso en los días más intensos.
⚠️ Punto de atención: el algodón es el enemigo del esquiador. Esta fibra absorbe hasta 27 veces su peso en agua y se seca muy lentamente. Llevar una camiseta de algodón debajo de tu ropa de esquí equivale a pegar una compresa húmeda y fría contra tu cuerpo. Elimínalo de tu primera capa sin excepción.
La segunda capa: aislar y conservar el calor corporal
La capa intermedia actúa como aislante térmico. Su objetivo: atrapar el aire caliente producido por el cuerpo en sus fibras, dejando pasar la humedad evacuada por la primera capa.
Para combinar estilo y rendimiento técnico, nuestras sudaderas calefactables son la solución ideal para después de esquiar o para los días más suaves. En las pistas, para un aislamiento reforzado sin comprometer tu libertad de movimiento, la chaqueta Essential se desliza perfectamente debajo de una chaqueta protectora.
Gracias a su batería ecológica y a su finura, difunde un calor activo localizado que te permite modular tu temperatura en función de la intensidad de tu esfuerzo.
- Forro polar: secado rápido, versátil, buena relación aislamiento/transpirabilidad
- Plumón: máximo poder aislante para su peso, ideal en condiciones frías y secas
- Sintético: conserva sus propiedades incluso mojado, seca más rápido que el plumón
Guantes o manoplas: protege tus manos del frío extremo
Las manos son una de las extremidades más vulnerables al frío. Mediante la vasoconstricción, el cuerpo reduce de forma prioritaria el riego sanguíneo hacia los dedos para proteger los órganos vitales. Para los esquiadores exigentes que se enfrentan a condiciones difíciles, los guantes EVO-3 ofrecen la máxima protección: cuero reforzado, calentamiento activo hasta la punta de los dedos y autonomía de larga duración.
Si busca una opción más versátil para alternar entre el esquí y las actividades en la estación, los guantes Nordics son una excelente alternativa, ya que combinan flexibilidad y rendimiento térmico. Para los días de mucho frío, añadir unos guantes finos debajo crea una capa de aire adicional indispensable.
Gorro, pasamontañas o casco: la protección térmica de la cabeza
La cabeza disipa una parte importante del calor corporal, sobre todo porque esta zona permanece expuesta al viento en las pistas. El casco de esquí, que se ha convertido en imprescindible para la seguridad, también garantiza un buen aislamiento térmico.
Para maximizar tu protección, ponte un calentador de cuello debajo de la chaqueta. Protege eficazmente la zona sensible de las cervicales y se puede subir para cubrir la cara en los remontes helados, creando una barrera infranqueable contra el viento.
Calcetines de esquí: la importancia de una buena termorregulación de los pies
Los calcetines de esquí son un elemento que a menudo se descuida, pero que influye directamente en la comodidad de los pies, comprimidos en botas de esquí rígidas durante todo el día.
Olvídese de las capas de calcetines que cortan la circulación: opte por un solo par de calcetines calefactables Outdoor V2. Especialmente reforzados en la espinilla y el talón, difunden un calor suave que favorece la circulación sanguínea y evita el entumecimiento de los dedos de los pies, transformando tu experiencia de esquí, incluso con temperaturas bajo cero.
«El error clásico en el esquí es confundir grosor con aislamiento. Una ropa demasiado gruesa te hará sudar en la primera bajada y pasar frío en el telesilla. La clave de la termorregulación es la transpirabilidad de la primera capa: debe actuar como un convector que evacua la humedad antes de que enfríe la piel».
— Gwenaël Fournet, experto en productos de G-Heat
Los materiales técnicos esenciales para tu ropa de esquí
Membranas impermeables y transpirables: Gore-Tex y alternativas
La impermeabilidad de una prenda de esquí se mide en Schmerber (mm de columna de agua). Para una práctica regular, se recomienda un mínimo de 10 000 mm; las condiciones extremas requieren 20 000 mm o más. La transpirabilidad, expresada en g/m²/24 h (MVTR), determina la capacidad del tejido para evacuar el sudor.
El Gore-Tex sigue siendo la referencia del mercado gracias a su membrana microporosa que bloquea las moléculas de agua líquida al tiempo que deja pasar el vapor. Existen alternativas creíbles, como Dermizax, eVent y membranas patentadas, cada una con un posicionamiento específico entre impermeabilidad y transpirabilidad.
- Impermeabilidad mínima recomendada: 10 000 mm para el esquí alpino
- Transpirabilidad objetivo: 15 000 g/m²/24 h como mínimo para la práctica deportiva
- Costuras selladas: comprueba que todas las costuras estén termoselladas
Lana merina frente a sintética: ¿qué material para cada capa?
La elección entre lana merina y fibras sintéticas depende de tu práctica y tus prioridades. La lana merina regula de forma natural la temperatura corporal gracias a su compleja estructura fibrosa: aísla cuando hace frío, evacua la humedad y mantiene su rendimiento durante varios días sin desarrollar olores.
Los sintéticos (poliéster, poliamida) se secan más rápidamente y ofrecen una mayor resistencia mecánica, una ventaja para los esquiadores que sudan abundantemente durante un esfuerzo intenso. Como capa base, ambas opciones son válidas. Para la capa intermedia, los sintéticos conservan la ventaja en condiciones de humedad.
- Lana merina: termorregulación natural, antiolor, comodidad prolongada durante varios días.
- Sintéticos: secado rápido, resistencia a la abrasión, precio a menudo más asequible.
- Híbridos: algunos fabricantes combinan merina y sintéticos para aprovechar las ventajas de ambos materiales.
Refuerzos y tecnologías de durabilidad para un equipo de larga duración
El equipo técnico de esquí supone una inversión. Su durabilidad se basa en refuerzos estratégicos y tratamientos específicos. Las zonas sometidas a abrasión (rodillas, glúteos, hombros) se benefician de tejidos Cordura o refuerzos ripstop. Los tratamientos repelentes al agua (DWR) aplicados en la superficie evitan que el agua sature la capa externa. Estos tratamientos se desgastan con los lavados y requieren una reactivación periódica. No olvide tampoco los cierres YKK impermeables y las costuras reforzadas, que condicionan la longevidad de cada prenda frente a las tensiones mecánicas del esquí.
No se lo pierda: ¿cómo funcionan las prendas calefactables?
Chaqueta y pantalón de esquí: elegir bien la protección exterior
Criterios técnicos a tener en cuenta: impermeabilidad y transpirabilidad
Antes de comprar tu chaqueta o pantalón de esquí, hay dos indicadores técnicos a los que debes prestar especial atención. La impermeabilidad (en mm Schmerber) garantiza que el agua (nieve derretida, lluvia, caídas en la nieve polvo) no atraviese el tejido. La transpirabilidad garantiza que el sudor generado por el esfuerzo se evacúe hacia el exterior sin saturar el sistema de capas. Un desequilibrio entre estos dos parámetros compromete toda su protección: si es demasiado impermeable y no transpira, se cocerá por dentro; si es demasiado transpirable y no es impermeable, la nieve empapará su ropa.
La importancia del ajuste y la libertad de movimiento
El esquí requiere una amplitud de movimiento completa: flexión de las piernas, rotación del torso, extensión de los brazos. Un corte demasiado ajustado comprime las capas inferiores y reduce su poder aislante (el aire atrapado es la base del aislamiento). Un corte demasiado amplio deja entrar el aire frío y la nieve. La prenda ideal ofrece un término medio: lo suficientemente ajustada para evitar que el viento te afecte en las pistas, lo suficientemente holgada para poder superponer capas sin restricciones. Comprueba siempre la libertad de movimiento simulando una posición de esquí (flexión, brazos hacia delante) cuando te pruebes la prenda.
Pantalones clásicos o peto: ventajas y desventajas
Los pantalones de esquí clásicos siguen siendo la opción más popular gracias a su versatilidad y facilidad de uso. El peto (o pantalones con tirantes) ofrece una mayor protección de la espalda y el abdomen contra la entrada de nieve, lo que se agradece especialmente en nieve polvo o en caso de caídas frecuentes. También mantienen las partes centrales del cuerpo a una temperatura adecuada al añadir una capa adicional en el torso. Sin embargo, las pausas para ir al baño se complican. Para los esquiadores que practican en condiciones de frío o los practicantes de freeride, los pantalones con tirantes aportan una notable protección adicional contra los elementos.
Los detalles que marcan la diferencia: ventilaciones, bolsillos, faldón
Los detalles técnicos distinguen una prenda de esquí de alto rendimiento de un producto genérico. Las ventilaciones con cremallera bajo los brazos (chaqueta) o en los muslos (pantalones) permiten regular rápidamente la temperatura sin quitarse ninguna capa, lo que es una ventaja importante para mantener la comodidad durante los momentos de esfuerzo intenso. El faldón interno (falda en la cintura para la chaqueta, polainas integradas para los pantalones) evita que la nieve se cuele por debajo de la ropa en caso de caída. Los bolsillos impermeables protegen tu forfait y tu teléfono de la humedad.
💡 Consejo técnico: comprueba la compatibilidad entre tu chaqueta y tus pantalones. Algunas marcas ofrecen un sistema de conexión entre la chaqueta y los pantalones mediante cremallera o botones a presión, lo que crea una barrera continua contra la entrada de nieve. Este detalle marca una diferencia notable en caso de caídas o al esquiar en nieve profunda.
Los accesorios imprescindibles para una protección completa
Guantes o manoplas: proteja sus manos del frío extremo
Las manos son una de las partes del cuerpo más vulnerables al frío. Mediante la vasoconstricción, el cuerpo reduce prioritariamente el riego sanguíneo hacia los dedos para proteger los órganos vitales. Los guantes técnicos de esquí con aislamiento reforzado y membrana impermeable son su primera defensa. Las manoplas ofrecen un calor superior, ya que los dedos comparten su energía calorífica, pero reducen la destreza. Para los días de mucho frío, el uso de guantes finos de seda o sintéticos crea una capa de aire adicional. G-Heat ofrece guantes calefactables con filamentos de carbono que compensan activamente la pérdida de calor de las extremidades y mantienen la destreza incluso a temperaturas bajo cero.
- Guantes: mejor destreza, adecuados para condiciones moderadas
- Manoplas: máximo calor, recomendadas para frío intenso
- Guantes interiores: capa de seguridad adicional, también prácticos para manejar el teléfono
Gorro, pasamontañas o casco: protección térmica para la cabeza
La cabeza disipa una parte significativa del calor corporal, sobre todo porque esta zona permanece expuesta al viento en las pistas. El casco de esquí, imprescindible para la seguridad, también garantiza un buen aislamiento térmico. Un gorro fino debajo del casco mejora la comodidad sin comprometer el ajuste. Para los días fríos, un cubrecuello o un pasamontañas completan la protección de la cara y el cuello, zonas en las que la piel fina se enfría rápidamente. Asegúrate de que tu casco de esquí tenga ventilaciones ajustables para evacuar el exceso de calor cuando suba la temperatura.
Calcetines de esquí: la importancia de una buena termorregulación de los pies
Los calcetines de esquí son un elemento que a menudo se pasa por alto, pero que influye directamente en la comodidad de los pies, que permanecen comprimidos en botas de esquí rígidas durante todo el día. Opte por calcetines de esquí específicos, de grosor medio, de lana merina o fibras sintéticas, con refuerzos en la espinilla y el talón. Lleve un solo par: contrariamente a la creencia popular, llevar dos pares superpuestos comprime el pie, reduce la circulación sanguínea y acelera el enfriamiento. Las botas de esquí deben ajustarse con precisión para evitar puntos de compresión que agraven la sensación de frío.
Máscara y gafas: proteja sus ojos y su rostro
A gran altitud, la radiación UV es entre un 10 y un 12 % más intensa por cada 1000 metros. El reflejo del sol sobre la nieve amplifica esta exposición. Es imprescindible llevar una máscara de esquí con índice de protección S3 o S4 para proteger los ojos y la piel sensible del rostro. Las gafas ofrecen una mejor cobertura que las gafas clásicas: protegen contra el viento, el frío y las salpicaduras de nieve. Elige un modelo compatible con tu casco y con un tratamiento antivaho eficaz para mantener una visión clara en cualquier condición.
«Proteger las extremidades no es solo una cuestión de comodidad, es una cuestión de seguridad. Cuando las manos o los pies se entumecen, la capacidad de reacción disminuye y el riesgo de accidente aumenta. Nuestra tecnología tiene como objetivo mantener esta vigilancia eliminando la carga mental relacionada con el frío para que el esquiador se mantenga concentrado en su trayectoria».
— Édouard Castaignet, director general y cofundador de G-Heat
Adaptarse a las condiciones meteorológicas y a su práctica
Frío intenso y alta montaña: refuerza tu protección
Cuando la temperatura desciende por debajo de los -15 °C o la altitud supera los 2500 metros, las reglas cambian. El cuerpo gasta más energía para mantener su temperatura central y las extremidades (manos, pies, cara) entran rápidamente en zona de riesgo. Refuerza tu segunda capa con un aislamiento más eficaz. Duplique la protección de las extremidades: guantes interiores debajo de los mitones, pasamontañas integral, calcetines técnicos gruesos. Es en estas condiciones cuando las soluciones de termorregulación activa, como los dispositivos calefactores G-Heat, demuestran su utilidad al compensar la pérdida natural de calor del cuerpo y permitir esquiar durante más tiempo sin comprometer su seguridad.
Esquí de primavera: aligerar sin comprometer la seguridad
El esquí de primavera se caracteriza por amplitudes térmicas marcadas: frío intenso por la mañana y temperaturas cálidas por la tarde bajo el sol. La tercera capa impermeable sigue siendo indispensable, ya que la nieve de primavera, húmeda y pesada, moja rápidamente la ropa. Aligera la capa intermedia sustituyendo el forro polar grueso por un microforro polar o una chaqueta ligera. Recuerda llevar una mochila para guardar las capas que te quites a lo largo del día. La protección solar (gafas de categoría S3-S4, crema SPF50) es prioritaria, ya que la radiación solar en altitud es especialmente intensa en primavera.
Adapta tu ropa a la intensidad del esfuerzo físico
Un esquiador principiante que camina lentamente entre las clases y el telesilla no tiene las mismas necesidades térmicas que un esquiador de travesía en ascenso. El esfuerzo intenso genera una considerable producción de calor y sudor. Si tu práctica implica fases de esfuerzo sostenido, opta por una primera capa muy transpirable y una tercera capa con generosas aberturas de ventilación. Para los deportes de invierno más estáticos (observación, principiantes, pausas largas), refuerza el aislamiento. El sistema de 3 capas cobra aquí todo su sentido: te permite ajustar tu equipamiento en tiempo real, sin llevar nunca demasiado ni demasiado poco.
⚙️ El punto I+D: En G-Heat, hemos observado que la zona crítica de pérdida de calor en el esquí se encuentra entre las fases de esfuerzo y las fases estáticas, normalmente los ascensos en telesilla. Nuestra ropa interior de regulación activa está diseñada para limitar el enfriamiento excesivo en estas transiciones, manteniendo un calor constante sin sobrecalentamiento durante el esfuerzo.
Después del esquí: prolongar el confort térmico fuera de las pistas
Ropa adecuada para después de esquiar
Después de un día de esquí, el cuerpo necesita recuperar rápidamente su equilibrio térmico. Quítese la ropa técnica húmeda lo antes posible y póngase ropa seca y abrigada. El calzado aislante para después del esquí (como botas forradas o botas técnicas) permite que los pies, comprimidos y enfriados en las botas de esquí, se calienten gradualmente. G-Heat ofrece soluciones específicas para esta fase de recuperación, como botas calefactables que ayudan a restablecer la circulación sanguínea en las extremidades solicitadas durante el esfuerzo.
Cómo secar y cuidar correctamente el equipo
Un equipo bien cuidado conserva sus propiedades técnicas a lo largo del tiempo. Después de cada jornada de esquí, seque los guantes, los calcetines y la ropa interior en un lugar ventilado, nunca directamente sobre un radiador (el calor excesivo degrada las fibras técnicas y las membranas). Las botas de esquí se benefician de un secador eléctrico que elimina la humedad sin dañar las carcasas. Lava tu ropa técnica a una temperatura máxima de 30 °C con un detergente adecuado, sin suavizante, ya que este obstruye los poros de las membranas transpirables y reduce su eficacia.
Errores que debes evitar para conservar tu ropa técnica
Hay varios errores comunes que reducen prematuramente la vida útil de tu equipo. La secadora deteriora las membranas impermeables y las fibras técnicas, así que evítala sistemáticamente. Guardar la ropa comprimida en una bolsa durante varios meses aplasta el relleno (plumón o sintético) y reduce su poder aislante: cuélgala en perchas. Reactiva regularmente el tratamiento repelente al agua DWR de tu chaqueta y pantalones de esquí con productos específicos (spray o lavado). Si tu ropa tiene elementos calefactores G-Heat, retira las baterías antes de lavarla y guárdalas con una carga entre el 40 y el 50 %.
G-Heat: la ingeniería térmica al servicio de tu experiencia de esquí
Experiencia francesa en termorregulación activa
G-Heat nació de una observación sobre el terreno: las soluciones pasivas de aislamiento no siempre son suficientes para proteger el cuerpo en las condiciones más exigentes. Nuestro enfoque se basa en la termorregulación activa, es decir, dispositivos que aportan o regulan el calor en función de las necesidades reales del usuario. Cada producto se desarrolla en Francia, se prueba en condiciones reales (montaña, obra, carretera) y se diseña para durar. Nuestra gama cubre todas las necesidades térmicas del esquiador: desde ropa interior técnica hasta guantes calefactables, pasando por accesorios de protección para las extremidades.
Tecnologías de calefacción innovadoras para condiciones extremas
Los dispositivos calefactores G-Heat utilizan filamentos de carbono alimentados por baterías Li-Po de alto rendimiento (colaboración con VoltR, French Tech). El sistema difunde un calor activo y modulable en tres niveles de intensidad, lo que permite al usuario adaptar su protección a las condiciones del entorno. Para el esquí, los guantes calefactables G-Heat son especialmente adecuados: compensan la vasoconstricción natural de las extremidades manteniendo un calor constante hasta la punta de los dedos. El resultado: conservas tu destreza y comodidad gracias a un uso intuitivo, incluso en los días más fríos en la montaña.
- Autonomía de la batería: hasta 8 horas según el nivel de intensidad seleccionado
- 3 niveles de calentamiento: adaptación en tiempo real a las condiciones meteorológicas
- Compatibilidad con el sistema de 3 capas: los productos G-Heat se integran como primera o segunda capa sin comprometer la superposición
El acompañamiento de expertos para elegir su equipo ideal
Para elegir bien tu equipo térmico para esquiar, debes tener en cuenta tu práctica, tu sensibilidad al frío y las condiciones a las que te enfrentas. El equipo de G-Heat acompaña a cada usuario en este proceso. Tanto si eres un esquiador ocasional que busca la mejor relación rendimiento/presupuesto como si eres un practicante comprometido con la alta montaña, nuestros expertos te orientarán hacia la solución más adecuada. Como resume Édouard Castaignet, fundador de G-Heat: «Nuestro objetivo no es vender el máximo número de productos, sino ofrecer el equipamiento que permita a cada uno seguir esquiando en las mejores condiciones».
Conclusión
Vestirse adecuadamente para esquiar se basa en principios técnicos precisos. El sistema de 3 capas —primera capa transpirable, capa intermedia aislante, tercera capa impermeable— constituye la base de su protección contra el frío y la humedad en la montaña.
La elección de los materiales (lana merina, fibras sintéticas, membranas Gore-Tex), la calidad de la chaqueta y los pantalones de esquí, y la protección de las extremidades con accesorios adecuados determinan su comodidad a lo largo del día. Recuerde adaptar su vestimenta a las condiciones: abríguese más cuando haga mucho frío, aligere su vestimenta en primavera y cuide su equipo para preservar sus propiedades técnicas temporada tras temporada.
En G-Heat, desarrollamos soluciones de termorregulación activa que complementan este sistema ayudando al cuerpo a mantener su equilibrio térmico, incluso en las condiciones más extremas. Nuestros guantes calefactables, ropa interior técnica y accesorios calefactables están diseñados para integrarse de forma natural en su equipo de esquí y permitirle esquiar durante más tiempo, con mayor comodidad y seguridad. ¿Está listo para afrontar su próxima estancia de esquí con una protección térmica a la altura de sus ambiciones?
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la autonomía de la ropa calefactable G-Heat para un día de esquí?
Las baterías Li-Po G-Heat ofrecen una autonomía de hasta 7 horas en el nivel de calor más bajo y de aproximadamente 3 horas en el nivel máximo. Para un día completo de esquí, recomendamos utilizar el nivel intermedio de forma continua y pasar al nivel máximo durante las fases estáticas (telesilla, descansos). Una batería de repuesto permite cubrir los días más largos sin interrupción.
¿Cómo debo cuidar mi ropa interior térmica técnica después de esquiar?
Lava tu ropa interior técnica a una temperatura máxima de 30 °C con un detergente suave, sin suavizante. El suavizante obstruye las fibras y reduce la capacidad de evacuar la humedad. Seca al aire libre, nunca en la secadora. La lana merina requiere un lavado menos frecuente gracias a sus propiedades naturales antiolor: por lo general, basta con secarla al aire entre dos días de esquí.
¿A partir de qué temperatura hay que plantearse el uso de ropa calefactable?
La respuesta depende de tu sensibilidad individual al frío y de tu nivel de actividad. Por regla general, los dispositivos calefactores G-Heat aportan un beneficio significativo cuando la temperatura percibida desciende por debajo de los -5 °C, o para las personas que padecen trastornos circulatorios (como el síndrome de Raynaud) y sienten frío en las extremidades incluso a temperaturas moderadas. Para las prácticas que implican fases estáticas prolongadas, la termorregulación activa se justifica a partir de 0 °C.
¿Son compatibles las prendas calefactoras G-Heat con el sistema de 3 capas?
Los productos G-Heat están diseñados para integrarse en el sistema de 3 capas. La ropa interior calefactora sustituye o complementa la primera capa. Los chalecos y chaquetas calefactoras se utilizan como capa intermedia. Los guantes calefactables constituyen la capa exterior para las manos. Esta compatibilidad es un eje de desarrollo importante en G-Heat: cada prenda está pensada para funcionar en sinergia con el resto de la ropa de esquí, sin crear un exceso de grosor ni comprometer la libertad de movimiento.
¿Qué talla debo elegir para mi ropa térmica de esquí?
Para la primera capa, elige tu talla habitual: la ropa interior debe ajustarse sin comprimir. Para la capa intermedia, mantén tu talla estándar para poder superponerla con la primera capa. Para la tercera capa (chaqueta, pantalón), lo ideal es que te la pruebes con las capas inferiores puestas. Las guías de tallas de G-Heat incluyen recomendaciones específicas por producto para tener en cuenta la superposición.
¿Se pueden utilizar los productos refrescantes G-Heat para después de esquiar?
Las tecnologías refrescantes G-Heat (Jade Cool, Tech Cool) están diseñadas principalmente para controlar el sobrecalentamiento en condiciones de calor. Para después de esquiar, son útiles en la fase de recuperación muscular: una toalla refrescante G-Heat aplicada sobre las piernas cansadas ayuda a limitar la inflamación local y proporciona una agradable sensación de frescor después del esfuerzo. Estos productos no sustituyen a una recuperación térmica completa, pero complementan eficazmente tu rutina post-esquí.
¿Cómo hacer la maleta para ir a esquiar?
Para optimizar su equipaje de esquí, dé prioridad a la tecnicidad sobre el volumen y organice sus cosas en tres categorías distintas:
- En las pistas: basta con un solo conjunto impermeable (chaqueta y pantalón). Apueste por la rotación de las primeras capas (3 prendas técnicas tipo Top Cozy, 2 pantalones) y los calcetines de esquí.
- Fuera de pista: lleva ropa cómoda y holgada (pantalones de chándal, jersey cálido) y un par de botas de après-ski forradas.
- Consejo para ahorrar espacio: lleva tu chaqueta de esquí y tus zapatos más pesados durante el viaje y utiliza bolsas de compresión para tu ropa voluminosa.
¿Qué ropa y accesorios llevar para una estancia de esquí?
El equipo imprescindible para unas vacaciones de esquí debe cubrir el sistema de 3 capas y la protección de las extremidades:
- El cuerpo: 1.ª capa transpirable (sintética/merino), 2.ª capa aislante (forro polar o chaqueta fina Essential), 3.ª capa impermeable (chaqueta >10 000 Schmerber).
- Las manos: guantes impermeables o guantes calefactables (EVO-3) para los más frioleros, más eficaces para mantener la destreza.
- Los pies: calcetines de esquí reforzados en la espinilla (¡solo un par a la vez!) o versiones calefactables para evitar congelaciones.
- La cabeza: un casco de esquí, unas gafas con índice S3 y un cubrecuello para bloquear el viento.
¿Cómo vestir a los niños para esquiar?
Los niños se enfrían más rápido que los adultos, por lo que el aislamiento debe primar sobre la movilidad:
- La ropa: opte por un traje integral o un mono para evitar que entre nieve por la espalda en caso de caída.
- Las manos: opte siempre por manoplas (más cálidas que los guantes) y átelas a las muñecas con un cordón.
- Debajo de la ropa: evite el algodón. Ponga una prenda interior térmica y un forro polar grueso.
- Seguridad: el casco es imprescindible, idealmente con un pasamontañas fino en lugar de una bufanda para evitar cualquier riesgo de estrangulamiento o molestia.
Referencias
[1] «Vacaciones de esquí, la maleta ideal», France Montagnes
[2] «Hipotermia en el bebé», Mpedia (especialista en niños)
[3] «Comparativa de chaquetas acolchadas», UFC-Que Choisir
[4] «La ropa de esquí en tres capas», Glisshop






