Lo que hay que recordar 💡
La mejor opción entre los guantes de ciclismo calefactables G-Heat 2026 depende de tu exposición real, no de la potencia de calefacción:
- Salidas largas, lluvia, atardecer: los guantes de ciclismo calefactables FLEX+, los únicos que combinan agarre de silicona, zona de flexión articulada y estampado reflectante.
- Desplazamientos diarios con tiempo húmedo: los guantes de ciclismo calefactables ACTIVE, con la misma protección impermeable, pero con una estructura más sencilla.
- La calefacción no marca la diferencia: misma almohadilla, los mismos tres niveles, la misma autonomía de entre 1 h 30 y 6 h en ambos. Lo que los diferencia es el exterior.
- El verdadero criterio: lo que haces con el guante una vez que se agota la batería, es decir, su aislamiento pasivo y su protección contra la lluvia.
Ambos comparten el mismo funcionamiento: una almohadilla calefactora en el dorso de la mano, tres niveles y una autonomía de entre 1 h 30 y 6 h según la intensidad elegida. Lo que los diferencia es el exterior. Compáralos punto por punto en la tabla que aparece a continuación.
5 grados en el termómetro y 25 kilómetros por hora en el cuentakilómetros. Sobre el papel, la mañana es agradable. En tus manos, no lo es.
Un ciclista no sufre el tiempo que anuncia su teléfono. Se crea su propio viento, y ese viento lo cambia todo: a 5 °C, circular a 25 km/h equivale a exponer las manos a una sensación térmica de aproximadamente 0,5 °C. A 0 °C, el índice desciende hasta alrededor de -5,9 °C. No hace falta que hiele para pedalear en el frío: te lo llevas contigo.
Y mientras tus piernas trabajan y generan calor, tus manos, por su parte, no hacen nada. Inmóviles sobre el manillar, en primera línea de la corriente de aire, son también el primer territorio que tu organismo abandona cuando tiene que proteger lo esencial. Es esta combinación, y no solo la temperatura, la que explica por qué unos guantes de invierno perfectamente adecuados te dejan los dedos entumecidos al cabo de cuarenta minutos. En estas condiciones, las temperaturas indicadas ya no significan gran cosa: lo que cuenta es tu exposición real.
Esta comparativa repasa los dos guantes calefactables del catálogo de G-Heat diseñados para el ciclismo, con sus diferencias reales, y cómo elegir el que mejor se adapta a tu práctica.
🧤 Comparativa de los 2 guantes calefactables para ciclismo G-Heat 2026
Los dos modelos diseñados para el ciclismo, uno al lado del otro, según los únicos criterios que realmente los diferencian.
| Modelo | Uso principal | Protección | Aislamiento | Características principales | Autonomía |
|---|---|---|---|---|---|
| Guantes de ciclismo calefactables FLEX+ | Trayectos largos, lluvia, poca visibilidad | Impermeables y cortavientos | 3/5 | Agarre de silicona, zona de flexión articulada, estampado reflectante | 1 h 30 min a 6 h |
| Guantes de ciclismo calefactables ACTIVE | Trayecto diario con tiempo húmedo | Impermeables y cortavientos | 3/5 | Refuerzo en la palma, forro polar, el más ligero de los dos modelos impermeables | 1 h 30 min a 6 h |
Una aclaración útil antes de entrar en detalles: ambos modelos ofrecen la misma autonomía, los mismos tres niveles de calor y la misma batería. Por lo tanto, el calor nunca es el criterio de elección. Lo que decide es el diseño que envuelve ese sistema de calefacción.
¿Por qué se te enfrían las manos antes que el resto del cuerpo?
Cuando la temperatura de tu piel desciende, tu organismo toma una decisión drástica y perfectamente racional: cierra la periferia para proteger el centro. Los pequeños vasos sanguíneos de los dedos se contraen, el flujo sanguíneo se reduce drásticamente y el calor deja de llegar a donde se dispersaba más rápidamente.
El INRS describe este mecanismo como un aislamiento periférico, y el esfuerzo lo agrava: mientras pedaleas, tu sangre se redirige hacia los músculos que están trabajando. Así pues, tus manos quedan sacrificadas justo en el momento en que más las necesitas, para frenar y cambiar de marcha.
Ahí radica la diferencia más importante de esta comparativa, y no se trata en absoluto de un argumento comercial.
Un guante de invierno clásico no genera calor. Conserva el que llega. Un termo mantiene caliente un contenido caliente, pero nunca calienta un contenido frío. Sin embargo, al ir en bicicleta cuando hace frío, la sangre caliente ya no llega. Por mucho aislamiento que se añada, este protege una mano a la que tu cuerpo ya ha dejado de irrigar.
Un guante calefactable hace otra cosa. Aporta calor en lugar de limitarse a retenerlo. Conservación pasiva por un lado, aportación activa por el otro: se trata de una diferencia de naturaleza, no de gama, y eso explica que un guante calefactable fino pueda ser más eficaz que un guante de invierno grueso en una salida de dos horas.
Lee también: Comparativa de los mejores guantes calefactables de 2026: ¿qué modelos elegir y cómo?
⚙️ La tecnología explicada: un elemento resistivo flexible transforma la corriente de la batería en calor, mediante el efecto Joule. En ambos modelos, se coloca en el dorso de la mano y en la parte superior de los dedos, nunca en la palma. No se trata de una limitación, sino de una elección: la parte dorsal calienta la sangre que irriga los dedos, la palma debe permanecer libre para sujetar el manillar y dosificar el frenado, y un elemento calefactor se deformaría al estar constantemente doblado. La misma lógica se aplica a toda la gama de guantes calefactables.
Elige según tu forma de practicar el ciclismo

Los dos modelos no están pensados para el mismo tipo de ciclista. A continuación te explicamos cómo elegir entre ellos sin equivocarte.
Pedaleas durante mucho tiempo, haga el tiempo que haga
Este es el caso más exigente: dos horas o más, un tiempo que puede cambiar y, a menudo, un regreso al anochecer. Los guantes de ciclismo calefactables FLEX+ son los únicos del catálogo que reúnen las tres soluciones a estas tres exigencias: una membrana impermeable y cortavientos, un agarre de silicona en la palma que se mantiene firme incluso cuando el manillar está mojado, y un estampado reflectante para seguir siendo visible cuando la luz disminuye. La zona de flexión articulada aporta lo que realmente importa a largo plazo: la mano se dobla miles de veces durante una salida, y un guante que no resiste esa flexión acaba cansando.
La marca califica su aislamiento con un 3 sobre 5. Combinado con la función de calefacción, es suficiente para las salidas invernales en Francia. Para las temperaturas más bajas, en la montaña o en caso de exposición estática prolongada, te recomendamos que eches un vistazo a los modelos diseñados para el frío extremo de la colección ropa calefactable.
Haces el mismo trayecto todos los días
El desplazamiento diario en bicicleta al trabajo plantea un problema diferente: pocos kilómetros, pero todos los días, a menudo sin posibilidad de secarse entre la ida y la vuelta. Los guantes de ciclismo calefactables ACTIVE retoman exactamente la misma base técnica que los FLEX+, con la misma protección impermeable y el mismo aislamiento, en una construcción más sencilla. Doce gramos de diferencia por guante.
Hay un aspecto que conviene conocer antes de la compra, ya que no salta a la vista: su mantenimiento se realiza en superficie, con agua clara, mientras que el otro modelo admite lavado a máquina a 30 °C. En un guante destinado al uso diario, esto supone una limitación real, y preferimos indicártelo aquí antes de que lo descubras por ti mismo.
Tienes las manos frías incluso cuando estás parado
Hay personas a las que se les enfrían las manos mucho antes de que el frío sea un problema para los demás. Si ese es tu caso, lo que necesitas no es rendimiento sobre la bicicleta, sino un aporte de calor fiable y duradero. Entre ambas opciones, los ACTIVE son los que mejor se adaptan: su forro polar sigue funcionando cuando la batería se agota, algo que cuenta más de lo que se cree en una salida larga. Preferimos decirlo con franqueza: si tienes las manos frías en cualquier circunstancia, incluso lejos de la bicicleta, la solución no la encontrarás en esta gama, sino en los guantes calefactables para la enfermedad de Raynaud, diseñados precisamente para esta sensibilidad.
Haces veinte minutos en bici por la ciudad
Para un trayecto corto, el volumen importa tanto como el calor: un guante grueso es difícil de guardar y dificulta los movimientos precisos. Para esta necesidad, los ACTIVE son la elección lógica en ambos aspectos: es el más ligero de los dos modelos impermeables, y su diseño más sencillo permite guardarlo sin dificultad. Tardan unos minutos en calentar: enciéndelos antes de salir, en lugar de hacerlo durante el trayecto. Si buscas algo aún más fino, para llevar debajo de unos guantes de una sola pieza o para un uso mixto en interiores y exteriores, los guantes calefactables finos son aún más finos. Por el contrario, si vas en bicicleta eléctrica de alta velocidad o en scooter, la exposición cambia de escala y los guantes calefactables para moto RIDER están diseñados para esas velocidades.
Para saber más: ¿Cómo elegir tus guantes de ciclismo en 2025? ¡Nuestros consejos para que nunca más te equivoques!
Guía de compra de guantes calefactables para ciclismo G-Heat

Una comparativa no sirve de nada si no sabes en qué fijarte. Estos son los criterios que realmente marcan la diferencia y aquellos que no sirven para nada.
En un guante calefactable, la cuestión nunca es si calienta. Se trata de saber si el calor se mantiene y si la mano conserva su precisión. Un ciclista que ya no nota la palanca de freno tiene un problema de seguridad, no de comodidad.
— Édouard Castaignet, cofundador de G-Heat
¿Cómo elegir entre estos dos modelos?
Empieza por tu exposición al frío, no por la ficha del producto. Tres preguntas suelen bastar.
- ¿Cuánto tiempo permaneces al aire libre de forma seguida? Si son menos de cuarenta minutos, priman el aislamiento y la finura. Si superas la hora, la autonomía y la protección contra el agua se vuelven decisivas.
- ¿Pedaleas bajo la lluvia? Este es el criterio que decide en última instancia, y ambos modelos lo cumplen: los dos se anuncian como impermeables, lo cual no es habitual en unos guantes calefactables. La diferencia no es meramente estética, como explicamos más abajo.
- ¿Tienes las manos especialmente sensibles al frío? Si es así, la comodidad térmica prima sobre el resto, y la elección se reduce.
Lo que no debe influir en tu decisión en primer lugar: el precio por sí solo, ni la autonomía anunciada ni el número de niveles de calor, ya que estos dos últimos son idénticos en ambos modelos. Comparar estos guantes por su autonomía equivale a comparar dos coches por el tamaño de su depósito cuando en realidad tienen el mismo.
¿Qué criterios hay que tener muy en cuenta, más allá del precio?
- Impermeable o repelente al agua. Ambos términos no describen lo mismo. Un tejido repelente al agua hace que el agua se acumule en forma de gotas en la superficie y se deslice: aguanta un chaparrón, pero cede ante una lluvia intensa. Un tejido impermeable resiste el paso del agua a presión. Existen normas para medir esta resistencia, la ISO 811 para la columna de agua y la EN 343 para las prendas de protección contra la lluvia, pero no son obligatorias en un guante deportivo: los valores en milímetros que se encuentran en otros lugares son convenciones comerciales, no clasificaciones oficiales. Fíate en el uso indicado, no en las cifras.
- Por qué el agua estropea un guante. El aire inmóvil atrapado en el forro conduce muy mal el calor, y eso es precisamente lo que te protege. El agua, en cambio, lo conduce entre veinte y veinticinco veces mejor. Un guante mojado no pierde solo un poco de aislamiento, sino que pierde la esencia misma de su funcionamiento. Y el efecto real es aún peor de lo que sugiere este informe, porque el agua aplasta el volumen y crea puentes entre tu piel y el exterior.
- La transpiración cuenta tanto como la lluvia. Evaporar diez gramos de sudor en una hora resta unos 7 W a tu mano, sin que haya caído ni una gota de lluvia. Por lo tanto, un buen guante debe bloquear el agua líquida y dejar salir el vapor, dos requisitos contradictorios. Por esta razón, ningún guante es perfecto en ambos aspectos, y un modelo muy impermeable puede dejarte las manos húmedas por dentro.
- El agarre y la sensibilidad táctil. En ambos modelos, el índice y el pulgar son compatibles con pantallas táctiles. El agarre de silicona en la palma, presente en los FLEX+, no es un simple detalle de comodidad: es lo que te permite dosificar el frenado en un manillar mojado. Además, los dedos táctiles evitan tener que quitarse un guante en cada parada, lo que anula en treinta segundos el beneficio de veinte minutos de calentamiento. En un equipamiento de invierno, son estos detalles de uso los que marcan la diferencia entre un producto que conservas y uno que dejas en el armario.
- El precio, y cómo valorarlo. El precio de un guante calefactable no se puede comparar directamente con el de un guante de invierno, porque no cumplen la misma función. La pregunta clave no es el precio de compra, sino el precio por salida realmente realizada: unos guantes calefactables que te permiten salir en enero son mejores que unos guantes de invierno más baratos que te hacen renunciar a salir. Y dentro de la gama, la diferencia de precio entre estos dos modelos nunca refleja una diferencia en la capacidad de calefacción, sino únicamente una diferencia en protección y acabados. Es una buena noticia: no pagas por el rendimiento térmico, sino por el uso que le vas a dar. Si quieres probar el concepto antes de invertir en un modelo especializado, los guantes calefactables ESSENTIAL son la puerta de entrada versátil a la gama.
En concreto, ¿qué presupuesto hay que prever según la gama? La gama básica cubre el uso diario y los trayectos cortos. La gama media añade protección contra el agua y refuerzos. La gama alta, por su parte, no calienta más: añade los acabados que marcan la diferencia a largo plazo, como el agarre, la flexibilidad y la visibilidad. Por lo tanto, los precios varían en función de la resistencia y el uso, nunca de la potencia. Es un punto importante, porque el reflejo natural es pagar más para tener más calor, cuando en realidad aquí no funciona así.
💡 Nuestro consejo de experto: enciende los guantes antes de salir, no cuando ya tengas frío. Una mano que ya está fría tiene los vasos sanguíneos contraídos, y el calor tarda mucho más en difundirse por ella. Cinco minutos de precalentamiento en un lugar cálido, antes de subirte a la bicicleta, son mejores que el nivel máximo durante veinte minutos una vez que los dedos ya están entumecidos. Además, es mejor para la autonomía de tus baterías.
Domina el uso y el mantenimiento de tus guantes

Un guante calefactable, si se usa correctamente, dura años. Si se usa mal, decepciona desde el primer invierno, y casi siempre por las mismas razones.
«Una batería pierde parte de su capacidad en cuanto baja la temperatura, y ningún guante se libra de ello. Lo que marca la diferencia entre una salida cómoda y una salida truncada radica en un detalle: el segundo par hay que llevarlo puesto, nunca en una bolsa. »
— Romane Benderradji, Equipo técnico de G-Heat
¿Cómo optimizar la autonomía cuando hace frío?
Las autonomías anunciadas, de 1 h 30 a 2 h 30 en el nivel alto y de 5 a 6 horas en el nivel bajo, son valores de referencia. Como todas las indicaciones de este tipo, no especifican la temperatura de prueba, y una batería pierde capacidad útil cuando hace frío. El orden de magnitud que se observa habitualmente va desde una disminución moderada en torno a los 0 °C hasta una disminución mucho más acusada con frío intenso y viento. Los datos publicados por los fabricantes de pilas no coinciden entre sí, lo que impide anunciar un porcentaje único.
Alrededor de los 0 °C, la pérdida sigue siendo moderada y se compensa fácilmente. Con mucho frío y viento, se vuelve mucho más notable, y ahí es donde la práctica cuenta más que la ficha técnica. Hay tres gestos que marcan realmente la diferencia:
- Utiliza el nivel bajo de forma continua en lugar del nivel alto a intervalos. Una mano que se mantiene a buena temperatura consume mucho menos que una mano que hay que calentar.
- Guarda el segundo par de baterías en un bolsillo interior, pegado al cuerpo. Una batería templada rinde mucho más que una que ha pasado una hora en una bolsa.
- Nunca recargues una batería que aún esté helada. Deja que alcance la temperatura ambiente antes de conectarla: cargar una batería a menos de 0 °C la daña de forma permanente, y esa pérdida es irreversible.
Por cierto, una buena noticia: parte de la capacidad que se pierde con el frío no se pierde del todo, solo queda temporalmente inaccesible. Se recupera cuando la batería se calienta.
¿Qué cuidados hay que seguir para que duren varias temporadas?
Retira siempre las baterías antes de cualquier limpieza. Los guantes de ciclismo calefactables FLEX+ se pueden lavar a mano, y también es posible lavarlos a máquina a 30 °C. Los guantes de ciclismo calefactables ACTIVE son una excepción y requieren una limpieza superficial únicamente con agua clara. Se trata de una diferencia real en el uso diario entre ambos modelos, y tiene más peso que la diferencia de precio.
Sécalos siempre al aire libre, nunca sobre un radiador ni en la secadora: el calor directo deforma las membranas y desgasta las conexiones eléctricas. Al final de la temporada, guarda los guantes secos, con las baterías a la mitad de su carga en lugar de completamente descargadas, en un lugar a temperatura ambiente. Una batería almacenada totalmente descargada durante seis meses no siempre se reactiva.
Por último, unas palabras sobre el otro extremo, al que los ciclistas siempre prestan atención en último lugar. Los pies sufren exactamente la misma mecánica que las manos: inmóviles dentro de la zapatilla, expuestos a la corriente de aire y afectados por la misma vasoconstricción. Unos calcetines calefactables Sport resuelven este problema sin necesidad de cambiar de zapatillas, y muchos ciclistas descubren que mejoran su comodidad general más que unos guantes más gruesos.
Un último punto, y es el que más sorprende: si tus manos siguen frías a pesar de llevar guantes calefactables, es probable que el problema no esté en los guantes. El frío en el torso provoca que las extremidades se enfríen, independientemente de lo que lleves en las manos. Añadir una capa calefactable en el torso, como un chaleco calefactable, suele resolver un problema en las manos que se creía que era un problema de los guantes. El mismo razonamiento se aplica a los pies, la otra extremidad que el ciclista suele olvidar.
Lo que estos guantes no hacen, y que hay que saber
Una comparativa honesta también señala lo que falta. Tres puntos, todos verificables.
Las fichas técnicas de estos dos modelos no muestran ningún valor cuantitativo de impermeabilidad, ni columna de agua ni norma textil. Utilizan los términos «impermeable» y «hidrófugo» sin vincularlos a ninguna medida. Por lo tanto, no los traduciremos a cifras: un competidor que muestre un valor en milímetros tampoco te promete ningún rendimiento definido legalmente.
Tampoco indican la norma EN 511, la norma europea de protección contra el frío. Hay que saber qué garantiza antes de tomarla como criterio: evalúa el aislamiento contra el frío por convección y por contacto, además de una prueba de estanqueidad de treinta minutos. No garantiza ninguna temperatura mínima de uso ni ninguna duración de la protección. Un guante que lleve la marca EN 511 tampoco te indica hasta qué temperatura puedes circular con él.
Por último, toma tus medidas antes de elegir la talla. Mide la circunferencia de la palma, sin contar el pulgar, con la mano relajada, a la altura de las articulaciones, y comprueba también la longitud de tu mano: un guante puede tener la circunferencia adecuada y seguir siendo demasiado corto. Si estás entre dos tallas, elige la que no te apriete.
No te lo pierdas: ¿Cómo vestirse para montar en bicicleta en invierno? ¡Pedalea sin miedo al frío ni a la lluvia!
⚠️ Aspecto a tener en cuenta: unos guantes demasiado ajustados te enfriarán más rápido que unos demasiado grandes. La compresión reduce el flujo sanguíneo —y, por tanto, el aporte de calor— y aplasta el forro, lo que impide que el aire estático aísle. En un guante calefactable, el inconveniente es doble: la calefacción funciona, pero la circulación que debería distribuirla se ve restringida, y el calor generado se escapa más rápido. Si dudas entre dos tallas, elige la que no apriete.
¿Por qué elegir G-Heat para tus salidas en bicicleta en invierno?
- Una marca nacida de un problema de frío, no de una oportunidad comercial. G-Heat existe desde 2017 porque uno de sus cofundadores convivía a diario con el síndrome de Raynaud. El problema de las manos frías está en el origen de la marca, no es una categoría añadida posteriormente.
- Productos probados en condiciones más duras que las tuyas. Las mismas tecnologías equipan a los profesionales que trabajan al aire libre durante todo el invierno. Lo que aguanta en una obra en febrero, aguanta en una salida dominical.
- Una gama que cubre todo el cuerpo, y no solo las extremidades. Como un problema en las manos suele deberse a que el torso tiene frío, encontrarás lo necesario para tratar la causa y no solo el síntoma.
- Fichas de producto que no inventan cifras. Con nosotros no encontrarás promesas de temperatura ni prestaciones sin medir. Lo que no sabemos, no lo escribimos.
- Un servicio y recambios que te acompañan a largo plazo. Baterías sustituibles, tallas disponibles, asistencia a tu elección: un equipo calefactable se conserva varias temporadas, pero hay que poder mantenerlo.
Conclusión: ¿qué modelo para qué ciclista?
Si pedaleas durante mucho tiempo y en cualquier condición meteorológica, los guantes de ciclismo calefactables FLEX+ son la opción más completa, y la única que combina agarre, flexibilidad y visibilidad. Para un trayecto diario bajo la lluvia, los ACTIVE ofrecen la misma protección en un diseño más sencillo, siempre que aceptes su mantenimiento específico. El resto de la elección se reduce a dos detalles de uso: el agarre de silicona y el estampado reflectante, por un lado, y la facilidad de mantenimiento, por otro.
En ambos casos, recuerda el principio en el que se basa esta comparativa: el frío no te congela las manos porque tus guantes sean demasiado finos, sino porque tu cuerpo ha dejado de irrigarlas. Un aporte de calor resuelve este problema. Un grosor adicional, no.
Una última indicación antes de elegir: los guantes calefactables de bicicleta no sustituyen a una indumentaria adecuada, sino que se centran en lo que la indumentaria no puede cubrir. En condiciones invernales severas, uno no va sin el otro. Descubre toda la gama en la colección ropa térmica para bicicleta, y no dudes en escribirnos si tienes dudas entre dos modelos.
Sea cual sea el tiempo. G-Heat, para cualquier clima.
Preguntas frecuentes: tus dudas sobre los guantes calefactables de ciclismo
¿Cuáles son los mejores guantes calefactables de ciclismo G-Heat en 2026?
No hay un modelo mejor en términos absolutos, ya que ambos comparten la misma potencia de calefacción. Para un uso exigente en bicicleta, los guantes calefactables FLEX+ son los más completos: son los únicos que combinan protección impermeable, agarre de silicona, zona de flexión e impresión reflectante.
¿Qué autonomía cabe esperar de un par de guantes calefactables para bicicleta?
De 5 a 6 horas en el nivel más bajo, de 3 a 4 horas en el nivel medio y de 1 h 30 a 2 h 30 en el nivel alto. Estos valores disminuyen con el frío, como ocurre con cualquier batería. Pedalear en el nivel bajo de forma continua y mantener un segundo par de baterías a buen calor sigue siendo la mejor forma de aguantar una salida larga.
¿Son impermeables los guantes calefactables bajo la lluvia?
Los guantes calefactables para bicicleta FLEX+ y ACTIVE se anuncian como impermeables. Un tejido repelente al agua aguanta un chaparrón breve, pero no una hora bajo la lluvia. Sin embargo, existen normas para medir esto: la norma ISO 811 define la columna de agua, y la norma EN 343 clasifica las prendas de protección contra la lluvia. Simplemente, no son obligatorias en unos guantes deportivos, y G-Heat no publica estos valores. A falta de cifras, fíate más en el uso descrito que en las palabras.
¿Por qué no se calienta la palma de los guantes calefactables?
Por tres razones. El calor aplicado en el dorso de la mano calienta la sangre que irriga los dedos. La palma debe permanecer flexible y con buen agarre para sujetar el manillar y dosificar la frenada. Además, una palma doblada constantemente aplastaría el elemento calefactor. La ubicación en el dorso es una elección de diseño, no una cuestión de ahorro.
¿Sustituye un guante calefactable a un guante de invierno grueso?
Hace otra cosa. Un guante de invierno conserva el calor que llega, mientras que un guante calefactable lo aporta. Como el frío reduce considerablemente el flujo sanguíneo hacia los dedos, el aislamiento por sí solo acaba protegiendo una mano a la que el cuerpo ya no irriga. Por eso, un guante calefactable fino puede resultar más eficaz que un guante clásico mucho más grueso.
¿Qué talla de guantes calefactables debo elegir?
Mide la circunferencia de la palma de la mano, sin contar el pulgar, con la mano relajada, y comprueba la longitud de tu mano. Si estás entre dos tallas, elige la más grande: un guante demasiado ajustado comprime la circulación y aplasta el aislamiento, lo que te hace enfriarte más rápido y reduce la autonomía.
¿Son realmente eficaces los guantes calefactables para las actividades deportivas?
Sí, siempre y cuando no se les pida lo que no pueden hacer. Aportan calor allí donde el cuerpo ha dejado de enviarlo, algo que ningún tipo de aislamiento puede hacer. En cambio, no compensan una ropa inadecuada ni una mano comprimida por un guante demasiado pequeño. Para las actividades deportivas de invierno, la eficacia depende tanto de la talla y del uso continuo del nivel bajo como del modelo elegido.
¿Hay que recargar las baterías después de cada salida?
No es obligatorio, pero evita guardar las baterías totalmente descargadas. Sobre todo, espera a que una batería helada haya vuelto a la temperatura ambiente antes de conectarla: una carga por debajo de 0 °C provoca una pérdida irreversible de capacidad.
Fuentes y referencias
[1] «Trabajo en frío. Accidentes y efectos sobre la salud», INRS
[2] «Trabajo en frío. Prevenir los riesgos», INRS
[3] «Trabajo en frío. Lo que hay que recordar», INRS
[4] «¿Qué es la temperatura percibida?», Météo-France
[5] «Ser visible en bicicleta», Seguridad Vial
[6] «Enfermedad de Raynaud: síntomas, causas, tratamientos», VIDAL